jueves, 12 de febrero de 2015

El INTA que hoy nos acompaña.



 
Buenos Aires, 11 de febrero del 2015
 
                  

                                    “Un INTA que no segrega ni excluye”

 
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria es el organismo responsable de la Investigación y Extensión para contribuir con el desarrollo del sector agropecuario y agroindustrial desde hace 58 años.
El neoliberalismo de los 90 puso al INTA al borde del desguace y privatización, desfinanciándolo y quitándole autarquía: se redujo el área de extensión, se despidió personal, se vedó el ingreso de jóvenes profesionales, se mandó “a lavar los platos a los investigadores” y se colocó en situación de precarización laboral al 60% de sus trabajadores. Eran los tiempos de “achicar el Estado es agrandar la Nación”.
Los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, recuperaron el Estado para el bienestar de la Nación.
En esta década, INTA logró:
• Regularizar su planta de personal e incorporar jóvenes profesionales, llevando la edad promedio de 54 a 43,8 años.
• Dar formación de posgrado a 1.030 profesionales, perfeccionar a 5.200 agentes en las mejores universidades nacionales y extranjeras y repatriar a 18 investigadores.
• Ampliar la capacidad de investigación, extensión y presencia territorial sumando seis nuevas Estaciones Experimentales, seis Institutos de Investigación y más de 90 Agencias de Extensión.
• Incluir como actor científico tecnológico a la agricultura familiar, fuente diaria de los alimentos de los argentinos y empleador del 65% de los agricultores del país. Así, creó el Centro de Investigación para la Agricultura Familiar con presencia nacional.
• Implementar Proyectos Regionales para llevar la innovación al territorio, generar empleo y mejorar la vida de la comunidad, articulando con Programas Nacionales, redes, instituciones público privadas y gobiernos.
• En el orden internacional, instalar en Francia un laboratorio (LABINTEX) que desarrolla investigación y extensión con pares europeos, socios estratégicos en igualdad de condiciones. Además, llevar adelante misiones internacionales de Cooperación: Sudáfrica, Nueva Zelandia, Australia, China, Angola, Namibia, Marruecos, Nigeria, y A. Latina y el Caribe.
• En el campo científico, ejemplos como: Rosita Isa, primer ternera clonada transgénica que produce leche maternizada; plataformas automáticas de fenotipado de plantas; lácteos funcionales; variedad de papa Newen-INTA; arroz resistente a herbicidas, Puitá-INTA; trigo tolerante a sequía GMO; maíz resistente al mal de Río IV; maquinarias para diferentes escalas; agricultura de precisión; manejo de post cosecha y valor agregado en origen.
La independencia se ejerce con recursos, marco normativo y participación social en la gestión. Para ello se multiplicó por siete el presupuesto, se recuperó la autarquía y se integró a los actores de la sociedad civil:
En los órganos de decisión y asesoramiento del INTA participan más de 2.000 personas de organizaciones gremiales, la academia y gobiernos.
En Extensión, se trabaja con más de 40.000 productores y sus familias.
Por los INTA Expone, muestras regionales gratuitas únicas en América Latina, han pasado más 850.000 personas en 8 ediciones. En las mismas, no se compra ni se vende solo se ponen a disposición de nuestro pueblo los conocimientos generados por el INTA.
Con más de 450 unidades en el país, trabajamos junto a toda la comunidad. El INTA no segrega ni excluye, no separa lo rural y lo urbano, perseguimos un destino común de bienestar que solo puede alcanzarse con solidaridad.
El INTA somos sus empleados, los miembros de la sociedad civil representados en sus Consejos, los productores que retroalimentan los procesos de generación de conocimiento y la ciudadanía, que en el medio rural y urbano son el objetivo de nuestra misión: mejorar la calidad de vida a través de la ciencia y la técnica para lograr un desarrollo con inclusión.
Entonces, el INTA somos todos.
 
 
José Catalano
Vicepresidente del INTA
 
 

sábado, 13 de diciembre de 2014

79°Feria de los Huerteros de Tucumán - Fin de año.

 
 Hoy realizamos la 79°Feria de los Huerteros de Tucumán con la presencia de los huerteros, viveristas y artesanos que durante el año construimos este espacio y además contamos con la participación de las Cooperativas de mujeres del Ellas Hacen.























¡Feliz Año y nos reencontramos en febrero de 2015!

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Sistemas de abastecimiento móviles para la ROST

 
Graciela Villarreal, del Centro Comunitario El Colmenar recibiendo la llave -por parte de Alicia Kirchner  Ministra de Desarrollo Social de la Nación y de Carlos Casamiquela Ministro de Agricultura- del sistema de abastecimiento móvil para fortalecer el proceso de comercialización de la ROST.
 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Feria de los Huerteros.

Prácticas y secretos revelados por los viveristas de la feria de Tucumán Central

En la 76ª Feria de Huerteros, los encargados de estos puestos nos cuentan que sólo se necesita dedicación y amor para cultivar y cuidar lo que la naturaleza nos regala.
23 de Septiembre de 2014
Prácticas y secretos revelados por los viveristas de la feria de Tucumán Central
Viveristas en sus puestos dentro de la Feria de Huerteros de Tucumán

Algunos tienen un histórico vínculo con el INTA, otros algunos meses y algunos participan como invitados con sus puestos de plantas y flores en la Feria de los Huerteros del Club Tucumán Central, que todos los segundos sábados de cada mes abre sus puertas a la comunidad. No obstante, todos parecen coincidir con la gran María Elena Walsh y se definen entrelineas como “guardianes y doctores de una pandilla de flores”.
En un recorrido por la edición 76ª de la feria, los viveristas que trabajan con técnicos de diferentes agencias del INTA Famaillá nos confiesan sus historias de vida y cómo estas se mezclan con sus prácticas en un coctel de cuidados y abono.
Un productor histórico en el INTA es, sin dudas, Juan Carlos Herrare, que junto a su esposa Antonia Rodriguez viajan desde el barrio San Expedito (Concepción) cada segundo sábado del mes para participar de la feria. “Comenzamos a trabajar con el INTA por medio de una amistad con el ingeniero Santillán y hoy formamos parte de un grupo con la ingeniera Fortini, aunque siempre estuve interesado por las plantas”, recuerda Juan Carlos que tiene su propio vivero familiar.
En el grupo -continuó- asistimos a charlas y capacitaciones; participamos en ferias como esta y ahora en la Fiesta Provincial de la Flor. Recientemente presentamos un proyecto para que el INTA nos provea de insumos para poder producir más plantas y árboles”.
Consultado acerca de la demanda del público, Juan Carlos asegura que “lo que la gente más requiere son los citrus. Por ejemplo, la papaya recién se está incorporando, pero es necesario introducirla”. Además recomienda que “es necesario realizar una campaña de concientización sobre los beneficios de la papaya en cada feria, de manera que la gente conozca que crece sola, no necesita mucho espacio y, además, se puede usar como ornamentación”.
En tal sentido, asegura que “lo que buscamos es fomentar en los hogares estas prácticas e incorporarlas en Tucumán, ya que lo que nos diferencia de los viveros es que nosotros asumimos el compromiso de cuidar a las plantas con amor, aunque a veces es necesario retarlas para que crezcan”.
Por su parte, María Teresa López de los Nogales coincide con la necesidad de ponerle mucho empeño al cuidado de las plantas y nos cuenta que “hace cinco años que trabajo como promotora de Pro Huerta”.
La necesidad de criar a mis hijas -prosiguió- me llevo a dedicarme al vivero. Hoy las dos ya son profesionales”. Además confiesa: “con el INTA participo de todos los eventos y hago vida social, que es lo que más me gusta”.
En tanto, Érica Ruiz representa otra historia en sus prácticas. “Me enteré por una vecina que venía a vender plantas y me invito a participar, así que hace un mes que vengo desde Alberdi”, nos comenta.
Érica no participa formalmente de ningún grupo, pero está dispuesta a hacerlo. En su relato manifiesta que “vendo cactus y plantas de jardín así puedo ayudar a mi mamá con lo que saco, una vez que compro los vasitos y los plantines”. Con el compromiso de acercase al INTA, aseguró que “para el año prometo empezar la secundaria”.
Otra historia es la de Ernesto Gramajo de Villa Alem, San Miguel de Tucumán, que se destaca por la presentación y las distintas formas que exhiben sus cactus. “Hace años que trabajo con el INTA y formo un grupo con Daniel Pérez, donde recibimos todo tipo de capacitaciones”.
Consultado acerca de la moda de los cactus, asegura que “supongo que la gente los asocia a la resistencia climática que tienen y, por eso, creen que requiere cuidados mínimos”. En tal sentido, le preguntamos sobre los secretos de su cuidados y con resquemor nos responde que “solo te puedo decir algunos… no necesita mucho riego y, sólo en época de calor, no requiere mucho abono y resiste al sol aunque es el frio su límite”.
Celoso de su práctica, Ernesto recomienda que “la gente que compra cactus debe estar al día de los cuidados, especialmente ahora que es época de floración. No se debe comprar porque sí, uno aprende a querer a estas plantas desde el momento que prenden y hasta me cuesta venderlas porque no se qué fin tendrán”.
Además, Ernesto vende bonsáis y describe a sus plantas como “mascotas con las que uno mantiene una relación, sobre todo cuando más tiempo pasa junto a ellas”.
En tal sentido, Graciela Varela y Norma Mancilla de Alberdi coinciden en que “hay que hacer de cuenta que son como hijos, hay que conversarles y darles mucho amor”.
Nosotras participamos -continúan- en esta feria y en la de Alberdi dos veces por semana vendiendo ornamentales, aromáticas y frutales, que es lo que más sale, además de las de temporada”.
Graciela y Norma trabajan como promotoras de Pro Huerta (INTA/MDS) hace más de un año y, si bien no forman parte de un grupo dedicado a la temática especifica, mantienen un vivero en sus casas que les brinda la posibilidad de colaborar en sus hogares.
Entre los puestos, Viviana Boydo y Norma Ledesma de La Cocha se destacan por vender coquedamos o, como ellas describen, “el bonsái de los pobres”.
Le dicen así -confiesan- por el escaso cuidado y el crecimiento de la planta. Sólo requiere un baño de inversión cuando uno la nota liviana y está seca”.
Además, nos cuentan que son promotoras del programa y, hace años, tienen un vivero en sus casas, al que mantienen con lo que ellas llaman “técnicas naturales de amor, conversación y sin químicos. Si hasta nos cuesta vender a las más lindas”.
En tanto que Soledad Maldonado y Olga Zamorano de Alberdi, ambas promotoras, agregan a estas técnicas “mucha luz, así crecen lindas”. En su puesto venden cactus, ornamentales y aromáticas de estación y aseguran que su estudio de mercado les da que la “gente está volviendo a las costumbres de antes”.
En este sentido, la promotora Celia Cabrere de Alberdi sostiene que para la venta “es importante mantener el precio y asegurar una excelente presentación, sobre todo en los cactus y ornamentales que más salen”.
Por su parte, Sergio Salto de Villa 9 de Julio, San Miguel de Tucumán, cuenta que “arranque como coleccionista de cactus y ahora busco perfeccionarme”.
En cambio, a Petronila Márquez de Villa Carmela de la capital tucumana sólo le preocupa una cosa: “divertirme”. Asegura tener pollitos y un vivero “pero vengo aquí para entretenerme, por diversión”.
Entre una historia y otra se enredan para manifestarse de todas maneras posibles y en un único sentido, el sentir de María Elena Walsh en su canción: Yo no soy un gran señor pero en mi cielo de tierra cuido el tesoro mejor mucho, mucho, mucho amor.

Extraído de: http://inta.gob.ar/noticias/practicas-y-secretos-revelados-por-los-viveristas-de-la-feria-de-tucuman-central